El sol: ¿amigo o enemigo?

Espacio Abierto / Formación


  • Fecha28 de junio de 2014
  • Etiquetas salud visual, protección ocular, gafas de sol

Cuando compramos una gafa de sol debemos pensar, no sólo en la moda vigente del momento, sino también en para qué actividades la necesitamos y en qué ambiente nos vamos a mover.

La presencia del sol es indispensable para el desarrollo de la vida y de nuestro entorno tal cual lo conocemos, pero también puede provocarnos lesiones en la piel o los ojos muy severas. Se recomienda tomar el sol unos quince minutos al día con las precauciones necesarias para obtener la vitamina D que, junto con nuestra dieta, hacen posible que el calcio se deposite en nuestros huesos y así evitemos problemas como la osteoporosis.

Cuando compramos una gafa de sol debemos pensar, no sólo en la moda vigente del momento, sino también en para qué actividades la necesitamos y en qué ambiente nos vamos a mover. Y, por supuesto, el estado de nuestros ojos y si presentan algún tipo de lesión o enfermedad. El modelo seleccionado debe encajar bien en nuestro rostro y tener la forma y tamaño suficientes para evitar la llegada de rayos solares a nuestros ojos. No todas las gafas de sol tienen el mismo factor de protección, ni sirven para lo mismo. Durante el taller realizamos varios experimentos con distintas lentes para saber cuál es el bloqueo ante los rayos ultravioletas de unas y otras.

establecimientos de óptica , para garantizar su seguridad, deben ir acompañadas de la documentación que acredita los niveles de protección que ofrece, según normativa CE. Existen numerosas combinaciones de filtros y tratamientos para cada caso, a veces es necesario utilizar una gafa de sol personalizada porque las convencionales no reúnen las características necesarias./p>

La protección solar debemos mantenerla durante todo el año y no sólo en verano. Además de la gafa de sol podemos utilizar complementos que aumentan la protección como por ejemplo pañuelos, sombreros, viseras, protectores UV…
La protección también podemos impulsarla desde nuestra DIETA comiendo espinacas, col, papaya, kiwi, naranja, aceite de Oliva Virgen Extra… y otros alimentos ricos en Luteína, Zeaxantina, Ácidos Grasos Omega 3 y 6. Todos ellos actúan como protector natural de la retina ante la agresión que provocan los rayos ultravioletas. Incluso ante la “luz azul y luz violeta” que emiten nuestros ordenadores, móviles o cualquier dispositivo con luz LED. Este aporte no es suficiente sólo con la ingesta de alimentos ricos en estos compuestos sino que es necesario un aporte complementario.

España se incluye dentro de los países con una radiación solar media-alta. Existe una estrecha correlación entre la exposición solar y problemas oculares como pterigión, cataratas o degeneraciones maculares, entre otras, que cursan con disminución de la visión incluso ceguera.

Los bebés, niños y adolescentes, así como los operados de cataratas forman grupos de riesgo , por lo que deben extremar las precauciones. Algunas profesiones, deportes y actividades al aire libre también requieren una protección especial.